Previa ida a Venezia Henry paso por Milan y convivio con nosotros dos dias, entre aperitivos, charlas y birras. Con el vinieron unos cuantos preciados regalitos, entre ellos el infaltable dulce de leche, pico dulces, vauquitas, yerba y demas. Gracias a los contribuyentes!
Dia de puentes...
Después de una recopilación de folleteria veneciana, cargamos las baterías de la cámara y preparamos un arsenal de milanesas para llevar de vianda. Cuan “boy scout”, estábamos más que listos para salir al alba rumbo a Venecia!
Llegamos a la media mañana a la estación, donde habíamos coordinado encontrarnos con Henry, que llegaba también en tren pero desde Roma. Ahora sí el trío fantástico estaba completo. Apenas uno sale de la estación ya se da cuenta que no está saliendo de Once o Constitución, sino de un lugar que parece salido de una película de ciencia ficción o de un cuento.

Habíamos hecho reserva en un hostel, sin demasiadas pretensiones porque es una ciudad bastante cara, como todo el norte italiano. El único temita es que no habíamos visto ninguna foto de nuestro futuro paradero, y al ver el nombre del hotel que estábamos buscando en un edificio casi en ruinas nos reímos un poco digamos, por suerte una vez que estábamos adentro nos dimos cuenta que era solo la apariencia, y que adentro estábamos “muy cómodos”.

Una vez desensillados arrancamos, teníamos esa idea de no ir a primera hora a Piazza San Marco porque es un mundo de turistas, así que nos propusimos perdernos por los barrios venecianos y dejar de lado el recorrido típico

Al tener la mochila cargada con casi dos docenas de milanesas, fuimos haciendo paradas estratégicas en diferentes lugares a lo largo de la caminata, y poder disfrutar de otra manera estos paisajes.



Después de una larga caminada y unos cuantos puentes entre medio, nos fuimos acercando a las partes más turísticas. Como se habrán dado cuenta, en cada esquina uno encuentra un canal o una callecita para sacarse una foto y porque no, envidiar un poco a los que pueden pagar por un romántico paseo en góndola.


Fuimos zigzaguenado la ciudad, por cada "calle inundada" que nos resultaba tentadora, tanteando de reojo el mapa llegamos al Puente del Rialto

Después de unas cuantas vueltas llegamos a San Marco, enmarcada en una plaza increible! Como bien nos habían dicho, era un mar de gente. Cola para entrar…cola para subir, imposible que en la foto no salga algún otro turista de fondo. Decidimos hacer la cola para entrar a la basilica.

Subimos a la terraza para mirar desde otra perspectiva la plaza, de paso aprovechamos para tomar un poquito de sol y estirar las patas. Hacia donde miraras se veian cosas increiles mas un hormiguero de gente...


El cansancio se empezó a sentir asique decidimos volver a hacer una siestita reparadora al hostel para estar despiertos a la noche.

Estiramos un poco más la siesta de lo que teníamos planeado, pero bien nos vino, porque nos encontramos con las calles de Venecia solo para nosotros. Pizza al trancio con birra, y empezó la recorrida nocturna.

Birra va, birra viene los muchachos se entretienen...

Pretendíamos llegar hasta San Marco, pero como fuimos haciendo pit-stop en cada bar que encontrábamos no llegamos a destino. Asique emprendimos retirada por las calles solitarias rumbo al hostel.

Dia acuatico…
Como el día anterior nos habíamos caminado todo, nos compramos el pase diario del Vaporetto y así nos recorrimos todos los canales habidos y por haber. Quizas el vaporetto no es es el silencioso y mitico paseo en gondolieri, peeero gente y ruido de motor mediante lo disfrutamos como si lo fuera.

Pretendíamos hacer una pasada por el Gran Canal que atraviesa toda Venecia, pero por un pequeño traspié lo tomamos en el otro sentido e hicimos el recorrido todo por afuera de la ciudad, se podria decir que por el detras de escena de Venecia. Aprovechando el biglieto giornalero paramos en cada isla que veiamos, y entramos en cada iglesia que veiamos!

(Enrra chocho jaaja como si no hubiera tenido sufiecientes Iglesias con Roma)


Con el sol que nos acompaño toda la mañana decidimos invitarlo a almorzar con nosotros, asique Tincho, Magda, Enrra y el muy bienvenido sol nos almorzamos una hamburguesa mirando el canal.

Llegamos hasta los Giardines (la punta de Venecia) miramos desde afuera la Bienal de arquitectura (sera para la proxima...)

Un poco de arquitectura moderna para variar...

Después de una pausa emprendimos el regreso (esta vez si por el gran canal) fascinándonos con los palacios que aparecen a los largo del recorrido y los gondolieris escoltandonos.

Alguna parada estrategica...

Las infaltables ferias y negocios...

Con la caída del sol, birrin de por medio, nos despedimos de este lugar. Enrique rumbo a Barcelona nosotros a “casa”.

Nos llamo mucho la atención el tamaño de Venecia, que al menos nosotros pensábamos que era algo mas escenográfico, pero por el contrario, es un ciudad entera en el medio del agua!
Increíble, sin palabras para describir el encanto y sensaciones que transmite este lugar. Encabeza nuestro ranking de lugares que NO se pueden dejar de conocer por el momento.
