Habiéndonos pedido el lunes un mes atrás, sacada los pasajes dos meses atrás, reservado hostel una semana atrás, y habiendo llegado Aleja una noche atrás ya estaba todo listo para irnos a Nápoles.
El avión rumbo a Nápoles salía a las 7 AM, asique amanecidisimos como pudimos partimos. Llegamos con un itinerario ambicioso, la pregunta es lo lograremos en tres días?
Día I: Pompeya, Nápoles
Después de desensillar en el hotel compramos provisiones y partimos rumbo a Pompeya. Bondi, tren… en ese poco rato en Nápoles ya nos hizo dar cuenta la diferencia entre el norte y el Sur de Italia! La gente los gritos el quilombo… cruzar la calle las bocinas
Una vez en Pompeya nos armamos nuestro picnic y a caminar.
Cuando el sol empezó a bajar y las ojeras empezaron a ahondar, partimos rumbo a Nápoles y un paseo por la ciudad vieja. Sabíamos que si parábamos en el hostel no íbamos a poder arrancar, asique nos fuimos directo. Sentados en un café, mirando a la calle cada segundo resultaba insólito, los gritos, las motos, la gente, la ropa colgada, las callecitas… una infaltable pizza ai quatro formaggio en un típico bolichon y a las 9 estábamos volviendo al hostel a partir la cama!
Después de un abundante desayuno, pasamos por el Mercado en busca de provisiones, esta vez un poco más sofisticado, jamón crudo mozzarella de buffala y pomodori secchi… razón: día de la madre! Bondi y tren hacia Sorrento! Una vez en Sorrento después de un par de indicaciones fallidas (como es muy común acá en Italia, nadie te dice no se y todos te mandan a un lugar diferente) estábamos en medio de un tour de tercera edad esperando el bus. La idea de alquilar el auto en Nápoles la habíamos descartado porque según nos dijeron en tren y en bondi hacíamos lo mismo, pero en este momento deseábamos tener nuestro tutu y nuestros tiempos y nuestra música, pero no, ahí estábamos con un día espectacular esperando el bondi.
Una vez en el bus, arranco la aventura, vistas panorámicas curvas cerradísimas, el camino subía y subía, decidimos ir hasta Amalfi (el final del recorrido) y a la vuelta frenar en Positano. De Positano a Amalfi empezó la montaña Rusa… Cuando el bondi tocaba bocina significaba que se venía una curva impresionante y también significaba que el auto que venía de la otra mano tenía que hacerse finito finito… en este momento agradecimos no haber alquilado el auto! Creo que hacer ese camino entre acantilados, paredones de piedra, bondis acaparadores de calle, madre e hija al borde del grito todo el tiempo y conductor en auto desconocido en país desconocido y camino desconocido, podía no ser satisfacción garantizada. De golpe estar en el bondi resulto el mejor programa, de rodillas en los asientos mirando el paisaje, mordiéndonos los labios para no gritar en cada curva.
Llegamos a Amalfi un poco mareados, un poco de playa, un pic nic de lujo y un baño en agua transparente! Que mas podíamos pedir!
Prossima Fermata: Positano. Nos tomamos nuevamente el bondi, otra vez las curvas, los bocinazos, el vértigo y los paisajes! Llegamos a un pueblito pintoresco, tranquilo, todo lindo! Nos tiramos en la playa a mirar…
Cuando empezo a caer la tarde emprendimos retirada, ninguno queria hacer el sinuoso camino de noche! Ademas todavia nos quedaban varios medios de transporte para llegar!
Día III, Isola de Capri
Para llegar a Capri hay que tomarse un barco, que tarda menos de una hora y salen muchos por día, eso si pretendes pagar caro… si ratoneas sale uno a las 7:35 AM y tarda casi dos horas, esta de mas aclarar cual nos tomamos!
El despertador sonó, cerramos los bolsos como pudimos en la oscuridad del cuarto compartido del hostel y partimos a tomarnos el barco, en el barco estábamos nosotros y un par de personas más. Nos sentamos afuera a mirar el amanecer y el paisaje brumoso de mar…
Teníamos mediodía para recorrer la isla, asique después de una increíble Brioche arrancamos la caminata y la escabullida por las callecitas. Capri, Ana Capri y sus vistas increíbles y el agua de un color jamás visto…
Encaramos para ir hacia la Grotta Azzura, sin mapa ni nada, nos mandamos! Por suerte para un Napolitano y nos ofreció de darnos un aventón… venga! Llegamos a la famosa Grotta Azurra, llegaban lanchas y lanchas llenas de turistas, parecían botes llenos de inmigrantes! De la lancha a un barquito y adentro de la grotta… nos acercamos a los barqueros, pero decidimos dejarlo para la próxima (no solamente de ratas, dicen que se recomienda entrar ahí cuando entra el sol, pero a la matina no da el sol!)

Nos quedaba poco rato para que vuelva el barco asique recorrimos un poco mas la isla un poco de playa, y ya estábamos embarcados nuevamente.
















































