sábado, 21 de mayo de 2016

Del duo al cuarteto

Acá estamos en los prepartivos para un nuevo viaje al viejo continente.

De aquella ultima publicación, en la que eramos un dúo dinámico, a esta, pasaron muchas cosas. Entre ellas se nos sumaron dos aventureros viajeros: Joaquin y Simona.

En dos semanas arrancamos otra vez, esta vez con pasaje de vuelta. Con mucha ilusión, recuerdos y quizás idealizando un poco el comportamiento de los críos, allá vamos.

En Barcelona nos espera un dúo que también se transformó en cuarteto. 

El fixture, tiene de todo un poco: playa, montaña, ciudad, vivir de prestado, auto, avión y tren! 

Asique ultimando detalles, erradicando pestes e intentando controlar la ansiedad!!!!!!!







jueves, 12 de noviembre de 2009

Ultimas escalas...

Praga...

Al caminar por las calles de Praga te sentís en un lugar completamente distinto a todos los otros, en otra época. Los edificios oscuros y sus agujas doradas en las puntas, los miles de bares dispersos por todos lados y un idioma incomprensible.

Del otro lado del rio se ve el castillo por encima de todo, al que se llega cruzando por un puente lleno de estatuas oscuras, pintores, artesanos y músicos, el que al cruzarlo de noche debemos admitir que es bastante tenebroso. De ese lado te sentís mas todavía en una ciudad medieval, de calles angostas de piedras, torres y murallas.



Una vez arriba en el castillo se ve toda la ciudad, dentro de las murallas te encontras con todo tipo de edificios, el que desde abajo creíamos que era el castillo resulto ser la catedral con adentro inmensos vitreaux, iglesias mas chicas, un castillo con salones imponentes y una calle con casitas coloridas de una escala completamente distinta… a los costados parques y mas parques con unos colores de otoño a pleno.

Habíamos llegado con el dato de que en República Checa era uno de los países en los que más cerveza se tomaba, al caer la tarde todos los bares actualizaban sus pizarras del menú del mediodía por el precio de la cerveza, la ciudad te invitaba a sentarte en un bar a tomarte una birra o como dicen ellos “pivo” por la módica suma de 1 euro te llevabas medio litro de cerveza en la silla de un bar. SALUD!

En los tres días que estuvimos en Praga zigzagueamos (no de efecto birra, sino de vaguear sin rumbo jeje) una y otra vez por sus calles, el rio y sus plazas, encontrando cada vez algo distinto en cada recorrido, un bar nuevo, la estatua colgada entre dos edificios, los muñequitos mas tétricos que jamás vimos salir del reloj a las en punto y las y media…


Vienna...

Legamos temprano a Vienna después de una noche en bondi y poco después de dejar las valijas salimos en busca de Hunderwasser y caminando por calles de edificios típicos de golpe resalta con sus miles de plantas y colores.

Por más que lo hayamos visto en fotos estar ahí entre esos pisos ondulados, esas columnas de cerámicos de todos colores y los arboles salir por cada una de las ventanas es impresionante…obviamente tratando de abstraerse de los miles de turistas alrededor y las miles de tiendas de suvenires que te sacan la cabeza.

Como estábamos tan cansados del viaje decidimos entrar al día siguiente…día que lamentablemente nos quedamos refugiados en el hostel por una maldita fiebre que se interpuso en nuestro itinerario.

Budapest...

Ya sanos partimos rumbo a Budapest, destino en el que no teníamos idea con que nos encontraríamos, creíamos encontrar una arquitectura de cúpulas acebolladas y muchos colores… pero nada de eso, del lado de Pest es una ciudad del estilo de Paris, con grandes palais, grandes avenidas y grandes parques.



En cambio del lado de Buda es una arquitectura completamente diferente, amurallada, con una escalada mucho mas chica y llena de edificios muy diferentes a cualquier otra cosa que hayamos visto (pero en lugar de ser coloridos como nos haiamos hecho la idea, era completamente blanco).


viernes, 30 de octubre de 2009

Berlin

Después de una noche en tren nocturno llegamos tempranisimo a Berlin, el no dormir en posición horizontal se ganó su primer víctima: el pie derecho de Tincho (palangana con agua caliente y sal en el area comun del hostel y la mirada sorprendida de la gente sin entender el ritual).

Sumado al frio, a la lluvia y al cansacio dedicidimos quedarnos mas quietos y recuperar energias para el tour en bicicleta del dia siguiente...

Al dia siguiente arrancamos a pedalear junto a un grupo de holandeces y un guia yankee, ibamos parando en cada punto emblemático de la ciudad y nos contaban la historia. Estaba bueno porque te hacia entender donde estabas parado, ya que hoy en día es una ciudad que siguió adelante y muchas cosas si no te las cuentan no las percibis... (mismo pensar que casi todos los edificios que veiamos fueron reconstruidos después de la guerra)

Recorrimos calles, monumentos y compratimos una típica Birra Alemana en medio de un parque rodeado de sus colores otoñales.

Agotados despues de pedalear toda la mañana nos tomamos la tarde con calma, dejandonos para el dia siguiente recorrer a pata los lugares que mas nos habian interesado

y las cosas que nos quedaban pendientes como la galeria de Mies, perdernos en el memorial del holocausto...

En la estación de tren fuimos tras la típica Wurstel Alemana que nos había quedado pendiente, y con un digalo con mímica lo que recibimos fue una salchicha larguisima sin pan... nunca logramos hacernos entender, y como incomprendidos totales dejamos Berlin para ser mas incomprendidos aún en Praga...

Amsterdam!

Apenas bajamos del tren para tomar el tranvia rumbo al hostel, se respira un aire distinto, casitas angostas e inclinadas, bicicletas por tooodos lados, canales y mucho gente girando... un caos pero un muy caos distinto al de pleno microcentro porteño!

En nuestros tres dias de estadia nos dedicamos a caminar, por las distintas zonas... la roja, la residencial, los barrios de las afueras, los mercados, de dia y de noche...

Era muy gracioso escuchar los tours de gente grande por la zona roja, meterte en esas callecitas angostisimas con una vidriera y las chicas meneando a cada lado jajaaj muy explicito!

Despues perderse en la zona residencial con sus miles de puntes, con las bicicletas atadas quien sabe desde cuando, los "botel" (barcos hotel), sentarse en un banco a comer un picnic y ver pasar montones de bicicletas por segundo a toda velocidad...

Y obviamente en cada rincon te encontras las encentricidades de amsterdam, carteles extraños, mingitorios en plena vereda, las bicicletas porta hijos... o encontrarnos con Vicky (toda vestida de empresaria) a comer un picnic a orillas de un canal y sandwich en mano presenciar una conference call...

Todo funciona asi en amsterdam. Las casas parecen que se caen, bicicletas por todos lados, mucha gente, mucho frio; pero es este caos ordenado que lo hace tan particular y tan especial a su vez. Sin dudarlo podemos decir que sube al top ten de cuidades.

lunes, 26 de octubre de 2009

domingo, 25 de octubre de 2009

London Calling!

Los dos habiamos estado aca mucho tiempo atrás:
Uno de nosotros a los 11 años, al venir a “cantar” (le decían de mover la boca en varias canciones ya que no entonaba) con un coro a inaugurar una estatua de San Martin. De lo que solo recordaba, el museo de Madame Tousauds, ver ardillas por los parques, un tour en tres idiomas en el que aprovecho para dormir, estar saltando en la cama del hotel junto con Mary y Jacky y haber comido en “kenukey fried chicken”.

Otro a los 16 años en un viaje con el colegio, del que solo recuerda haber ido a ver “Cats”, la frase “mind the gap”, la foto con Lau en houses of parliament, la foto con Toto junto con los leones de “Trafalgar Square” y el fanatismo por los kit-kat.

Quedandonos en el depto de Vicky y de Gigi, a las que solo vimos el fin de semana, el resto de los días era un departamento enorme para nosotros solos.
Teníamos 5 días para recorrerlo asique lo caminamos de punta a punta. Esta vez descubrimos un Londres distinto, por suerte no nos recibió el típico clima “londinense” sino que días con sol. Primer punto muy importante era acostumbrarse al sentido de los autos… y saber el número de tu casa (en la calle de las chicas, todas las casas son iguales!)

El primer día arrancamos a ritmo lento, y entrada la tarde salimos a dar con Vicky por el “Candem Market”, además de ropa de todo tipo encontras gente de todo tipo, los atuendos más raros que quieras ver están ahí, los punks de todas las edades, un mezcla muy divertida. Y para cerrar el día un par de cervezas en un típico pub ingles.

Los días siguientes entre caminatas por el Thames, desde el Big Ben hacia el Tate Modern, volviendo a cruzar hacia Saint Pauls Cathedral, y volver a cruzar por el London Bridge, en el medio pasando por calles lindísimas, cruzarte con gente, los taxis antiguos, los bondis… perderte adentro de los markets, y encontrar de todo.

Echarte al sol en uno de los tantos parques enromes en medio de la ciudad entre arboles de todos los colores, los patos y las ardillas, alquilar una reposera de playa en medio de un parque, los músicos desparramados por todas partes, un poco de lluvia y al rato un luz increíble.

Pararte un rato alrededor del Buckingham palace y ver sus guardias y carretas vestidos de epoca, los turistas amontonandose porque creen que van a ver pasar a la reina, y resulta ser un gordo ingles que lo uncio que tiene reina es la manera en que saluda.

Ir hasta Notting Hill y encontrar algo completamente distinto, sus calles con feria, las casas angostas de colores distintos, hacer un english tea stop para una torta y un café!

Poder entrar a todos los grandes museos gratis, con muestras interesantisimas o ver gran parte del Parthenon afanado. No sabemos bien que es, pero Londres nos encanto a los dos, la gente, las calles, la manera que viven y sus mil y un pubs.

domingo, 18 de octubre de 2009

Nicolas Legrand... je connais!

Siempre que viajamos en un transporte nocturno hay algún español tiene una anécdota que contar, y siempre encuentra a alguien que lo quiera escuchar… esta vez fue la historia del “camino de Santiago” (una historia que en boca de otro dura 10 minutos acá duro al menos 2 horas) después de eso a dormir se ha dicho que Paris nos esperaba al final del recorrido!

DIA I...

Después de un largo viaje en bondi llegamos a Paris a las 6 de la mañana, teníamos que hacer tiempo hasta las nueve al menos para poder entrar al depto… asique debajo de la lluvia vimos amanecer la ciudad!

Un vez desensillados y por suerte ya sin lluvia, salimos a dar vueltas por la zona, les Marais una zona lindísima llena de bares con mesas en las calles, calles angostas y paredes de colores; el Pompidou que de golpe se te aparece entre medio de dos calles angostas grises que no podes no verlo.

Cruzando los puentes brumosos en donde resaltan los dorados de las estatuas a la distancia se llega a ver la torre Eiffel y de golpe de Notre Damme, con sus impresionantes vitreaux llenos de colores y rosetones inmensos, en la fachada el detalle en cada gárgola, los contrafuertes oscuros casi negros y los colores de los arboles en otoño.

Más tarde, nos adentramos en la inmensa red de subtes que te permite llegar a donde quieras, en la que todo el mundo camina mas rápido que vos por mas que vayas corriendo, en la que no podes no sentirte una hormiga en los mil y un pasadizos del hormiguero mas sofisticado, con destino a Monmatre.

Sintiéndonos en Amelie, subimos por las escaleras del parque, nos perdimos por sus típicas callecitas y la plaza de los pintores. Bajando nos le animamos a las bicicletas, acortando así las distancias.

Un señor desde un auto se ofreció a hacernos de guía al vernos mapa en mano con cara de desorientados, asique desde el auto y nosotros atrás con las bicicletas nos indicaba el camino, de golpe estábamos en L’ Opera (a diferencia de lo esperado los franceses resultaron muy agradables y siempre ofreciendo te ayuda!) y al rato en el Louvre, en donde nos quedamos largo rato sentados hasta que decantara la idea de donde estábamos!


Por problemas técnicos las bicicletas, que deberían haber durado para 24hs, nos dejaron a pata y después de una laaarga caminata llegamos al depto. Una vez en el ahí, había que hacer todo sigilosamente para no provocar la ira de la vecina de abajo, al parecer hasta le molesta el ruido del golpe de una cuchara contra una cacerola al hacer una salsa!

DIA II...

Al día siguiente con un cielo celeste partimos rumbo a Versalles… un lugar que por mas foto que hayas visto los jardines son aun más grandes, no se ve nada en horizonte más que estos jardines!


Asique nos dedicamos a hacer largas caminatas, alrededor de arboles de distintas formas y colores de otoño, fuentes, estatuas, flores, y un pic nic al costado de los lagos...



Y como para seguir deleitándonos con las excentricidades de este “pequeño” castillo entramos a recorrer el salón de los espejos y los dormitorios! Qué locura!

Después de tanto oro y ostentosidades tomamos el tren rumbo a la torre Eiffel, y echados en el camp de Mars, birra en mano, nos dedicamos a mirar…

DIA III...

Día nuevo e itinerario nuevo, primer destino tren a Poissy para ver la Ville Savoye!



Sabemos que para más de la mitad de los que lee el blog parece un poco ñoño este plan, pero la verdad es que valió mucho mas la pena delo que esperábamos… increíble! Volviendo y como para empalagarnos un poco mas de Le Corbusier, pasamos por la Maison Laroche.


Montados en las dos ruedas transcurrió el resto de la tarde y desplazándonos a nuestro ritmo con cara al viento y narices rojas. Primer pit stop proximidades de la torre Eiffel para un pic nic (obviamente de pan francés!), segundo pit stop y un poco mas exigido por alguna subida el arco de triunfo y su caotica rotonda que lo rodea, en la que nos sorprendimos de no ver ningún choque ni bocinazo en la media hora que estuvimos ahí sentados, tercer pit stop una agitada pedaleada por Champs Elysees, acompañados por arboles de todos los colores posbiles de otoño y esquivando su marea de turistas , cuarto pit stop y nuestras piernas que hace tiempo no conocían tanta exigencia, Les invalides (ya con una tormenta que se asomaba más que amenazante)


Quinto pit stop los jardines del Louvre y por ultimo y ya agotados sexto pit stop “home sweet home” (María, perdón por el sentido de pertenencia, es que en medio de un viaje tan largo a todo lugar se lo llama casa jaajaj)

DIA IV...

Ultimo día en Paris, en el que a la mañana nos fuimos para la zona universitaria a ver los pabellones, y después deambulamos por el Quartier Latin y les Marais. De ahí al aeropuerto, al que llegar fue toda una odisea, entre una demora de 20 minutos de subte, un cambio de tren y caminar como 2 kilómetros adentro del aeropuerto… llegamos exhaustos a hacer el check in (Charlotte y Anita ahora las entendemos un poco más el que hayan perdido el avión!)

(Estábamos convencidos que nuestro francés poco a poco iba a ir saliendo, lo intentamos una y otra vez con todas las personas a las que les queríamos consultar algo, peeeero lamentalemente no fue asi, no pudimos superar las cuatro palabras de corrido!)

domenica

FELIZ DIA MADRES!!!!!
sus hijos que las extrañan...
(hoy transmision directa via Berlin a nuestra noche, ergo vuestra tarde!)

Norte España - Pais Vasco

Santiago de Compostela…

Entre gente de toda edad y nacionalidad, en grandes grupos, con bastones de madera, mochila con la “concha” colgada (no malinterpretar, es de esas que recoletas en la playa, creemos que es algo símbolo del lugar o algo) que venían caminando quien sabe desde donde… estábamos nosotros los vagos que se toman bondi jeje.

Delante una iglesia imponente en cada una de sus fachadas. Una ciudad llena de restaurantes con comidas típicas, sonidos de gaitas y de campanas.

Bilbao…

Nuevamente, de la noche a la mañana, cambiamos de idioma, seguíamos en España, pero en Bilbao todo está escrito en Vasco, idioma imposible de descifrar. Con un itinerario abierto a la improvisación decidimos recorrer el Guggenheim y seguir rumbo a San Sebastián.

San Sebastián…

Llegamos un domingo a la tarde, en donde esperábamos encontrarnos con un pueblito de vacaciones fuera de temporada, en vez de eso nos encontramos con una fiesta local. Tooodo el mundo estaba en las calles tomando desde las 9 de la matina, para la hora en la que llegamos era caótico, nuestro hostel ahí, en el medio del quilombo. Las playas y las calles eran todo un mar de gente festejando en este idioma inentendible…

Al día siguiente, lunes, la ciudad volvió a la normalidad, y nosotros casi solos por las calles y por las playas…